Escenarios donde una pieza gráfica tiene que resolver algo concreto
Antes de elegir una fuente o un formato, conviene entender qué situación va a enfrentar el cartel: un anuncio que se lee desde la banqueta, una portada que compite en un puesto de revistas, un programa de mano que se hojea de pie. En esta página reunimos escenarios de uso reales y qué decisiones tipográficas y de composición suelen funcionar en cada uno.
Un mismo sistema de composición rinde distinto según el contexto. No es lo mismo resolver una valla que se ve a treinta metros que un flyer que se sostiene con una mano. La jerarquía, el contraste y el espacio en blanco cambian de peso cuando cambia la distancia, el tiempo de lectura o el soporte. Por eso trabajamos los escenarios como casos, no como fórmulas: qué se necesita leer primero, qué puede esperar, qué se puede sacrificar sin perder el mensaje.
En los escenarios que siguen encontrarás situaciones cotidianas de estudio, taller, evento cultural o negocio local, con las restricciones que cada una impone: presupuesto de tinta, número de tintas, tamaño de pliego, tipo de papel o velocidad de producción. Esa lectura práctica es la que después se traduce en ejercicios dentro del taller gráfico y en las piezas que se publican en el muro de proyectos.